Irantzu García y Sergio Vez hicieron historia en el Mundial de Dobles Mixtos de Dumfries al conseguir la primera medalla de la historia para España tras firmar un brillante torneo que culminaron con su victoria sobre Hungría, campeones del mundo el año pasado, y lograr colgarse el bronce.
Confesad… ¿cuántos mensajes de whatsapp teníais cuando mirasteis el móvil después de ganar la medalla de bronce?
Confesad… ¿cuántos mensajes de whatsapp teníais cuando mirasteis el móvil después de ganar la medalla de bronce?
Pues
no me acuerdo pero teníamos más de 100 cada uno. Además de todas las menciones
en twitter y todos los comentarios de facebook.
¿Cuándo visteis que realmente podíais
aspirar a todo en el Mundial?
Pues
hasta que no vencimos a Rusia en cuartos de final no pensamos en que podíamos
optar a conseguir una medalla. No habían perdido ningún partido y quizás fue
esa tranquilidad la que nos ayudó a poder vencerles. A partir de ahí todo fue
muy rápido y apenas daba tiempo a pensar en algo. Ya habíamos estado en esa situación
antes y no queríamos caer en la tentación de pensar en la medalla.
¿Cuál es vuestro verdadero nivel, el del
partido de Nueva Zelanda o el de la medalla de bronce?
El
partido de Nueva Zelanda es ese malo que siempre tienes en una competición que
dura una semana. Todos los que sepan lo que es competir en este tipo de
campeonatos saben que siempre se tiene un partido en el que no te salen las
cosas y aún más cuando juegas once partidos en siete días. Creo que a medida que
avanzaba la competición íbamos adquiriendo mejores sensaciones que nos permitían
jugar mejor.
Después de un round robin casi perfecto y
ganar a Australia y Rusia, perdéis con Suiza una semifinal en la que ibais por
delante 5-2, ¿fue muy duro? ¿Cómo os afectó de cara al partido por el bronce?
Fue
duro, no lo vamos a negar, pero una hora después del partido ya estábamos
deseando salir al hielo a por la medalla. Sabíamos que era nuestra oportunidad
y que no íbamos a dejarla escapar solo por haber perdido una semifinal. En los
dobles mixtos es muy difícil mantener una ventaja y también se demostró en la
final cuando los suecos iban ganando de cuatro.
¿Tiembla la mano cuando hay en juego una
medalla?
La
verdad es que estuvimos bastante tranquilos durante todo el partido. Irantzu quizás
estuvo un poco más nerviosa al final al tener la responsabilidad de tirar la última
piedra de cada end pero creo que es lo que de verdad marcó la diferencia en el
partido por el bronce. En este tipo de partidos sabes que no siempre vas a
jugar a tu mejor nivel, es normal por lo que conlleva el partido. Lo importante
es jugar mejor que tu rival.
¿Cuál creéis que ha sido vuestra mayor
fortaleza en este torneo y vuestra mayor debilidad?
Como
fortaleza probablemente el habernos mantenido unidos cuando las cosas no iban
bien y, sobre todo, la fortaleza que de por sí te da el tener un entrenador que
cree en tus posibilidades y que sabe qué decir en cada momento. Debilidad... quizás algo de precipitación en algún partido pero tampoco creo que nos haya
afectado tanto como en otros años.
¿En qué se piensa cuando Hungría lanza su
última piedra y os aseguráis la medalla de bronce? ¿Hay tiempo para que pase
algo por la cabeza?
No
se te pasa nada por la cabeza y a la vez se te pasa todo. Tienes un momento de éxtasis
donde sueltas toda la tensión contenida durante todo el partido y que no lo
cambias por nada. Luego tuvimos un momento que no nos lo creíamos y estábamos
como en estado de shock. Finalmente, el momento cuando te dan las medallas y te
das cuenta de la grandeza de lo que has conseguido y de toda le gente que
tienes detrás tuyo todos los días. Aun así es difícil expresar lo que sentimos.
Suiza, Suecia, Hungría, Austria, Rusia,
República Checa, Noruega… es la lista de los ocho mejores del mundo en la que
se ha colado España. Todos tienen pista de hielo dedicado menos nosotros, ¿cómo
se logra luchar de tú a tú con ellos sin prácticamente medios?
Evidentemente, técnicamente somos peores que ellos debido a las carencias que tenemos de
instalaciones. Lo que nos permite luchar de tú a tú contra ellos es
probablemente la actitud y la garra que tenemos. Esa sangre caliente que no nos
permite dormirnos en ningún momento y en luchar cada piedra, cada centímetro y
lo que muchas veces nos permite obtener una ventaja cuando es un momento de tensión.
La WCF quiere conseguir que esta disciplina
sea olímpica en el 2018, sería una puerta a ser olímpicos, ¿no? Lo digo porque
en el curling a cuatro tal y como están las cosas en España es casi imposible…
Es difícil
que lo acepten pero nunca se sabe, sería una puerta para que España pueda estar
en unos juegos olímpicos.
¿Y ahora qué?
Ahora
a sacarle partido a la medalla, intentar conseguir unos mejores recursos para
el curling en España. Si nosotros no nos movemos, nadie lo va a hacer por
nosotros. También es importante saber digerir este éxito y buscar nuevos
objetivos a corto y largo plazo. Ahora mismo queremos descansar del curling
durante unos meses después de una temporada muy larga y dura.
¿Creéis que esto va a suponer algún cambio
en el curling en España? El año que viene se celebra la Universiada en Granada…
No
tenemos ni idea de lo que puede ocurrir pero esperamos que este triunfo no pase
desapercibido y que todos los jugadores de curling en España se puedan
beneficiar de ello.
Por último,
nos gustaría agradecer a nuestro entrenador Ruaraidth Whyte y a toda le gente
que nos ha apoyado tanto en Escocia durante esta semana y a todos los que nos
han mandado mensajes de apoyo desde España. Es increíble el ánimo que hemos
recibido y que nos ha ayudado a llegar tan lejos.
Las fotografías son de la WCF / Richard Gray




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