Desde
pequeño, hay una historia que me ha tenido fascinado. Sísifo consiguió engañar
a Hades para volver del infierno a la vida hasta que, finalmente, Hermes, por
medio de la fuerza, consiguió volverlo a mandar al averno. Por su desafío,
cuenta la mitología griega, Sísifo fue condenado a empujar una piedra enorme
cuesta arriba por una ladera empinada, pero justo antes de llegar a la cima, la
piedra siempre rodaba hacia abajo y arrastraba a la llanura a Sísifo, que tenía
que volver a empezar la escalada…
Nadie
puede reprocharle nada al curling español. Siempre da infinitamente más de lo
que recibe aún cuando los resultados no merezcan la atención de ningún mass
media. Jugar a curling en este país cuesta mucho. Y no solo hablo de dinero. Tanto
que hacerlo es muchas veces casi un triunfo por sí mismo. Muchos esfuerzos y
sacrificios que normalmente no se ven recompensados. Pero, sucede que, a veces,
la valentía tiene premio. Lo que acaban de conseguir Irantzu García y Sergio
Vez para un país que no cuenta con ninguna pista de curling no es algo histórico.
Lo que han hecho estos primos vascos es derribar las puertas de la Historia,
acabar con ella y reescribirla.
Y
todo ello desde el esfuerzo personal y, desde la creencia, de que nada es
imposible. De que nada está escrito. De que subir una montaña con una piedra a
la espalda, por mucha pendiente que tenga, no impide llegar a la cima… porque, al
final, aunque Sísifo vuelva a caer hasta la llanura cada vez que está casi en
la cumbre, su condena no es tal en tanto que vive eternamente… Como el curling
español. Como Irantzu García y Sergio Vez que, contra viento y marea, han
conseguido acariciar la cima y llegar más lejos de lo que nunca lo ha hecho Sísifo,
que, en realidad, lo que ha conseguido con esa maldición es esforzarse cada día
para alcanzar el objetivo y, aunque vuelva a caer a la llanura, llegará algún día arriba. Aunque
parezca imposible… como una medalla en un Mundial.
Las fotografías son de la WCF / Richard Gray


1 comentario:
Nunca nadie había escrito nada semejante y tan certero con respecto al curling nacional. A partir de ahora ya nada será igual. Todos nos conocemos, sabemos lo que hemos hecho, lo que somos capaces de hacer y lo que estamos dispuestos a hacer. Seamos leales con nuestro deporte y con nuestros deportistas. El curling lo merece. Ellos lo merecen. Gracias Dani de todo corazón. El curling nacional está en deuda contigo.
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